Artículos científicos
Manejo del recién nacido durante el transporte aéreo
El transporte aéreo durante el periodo neonatal requiere una evaluación profunda de cómo es el cuerpo del bebé por fuera y cómo funciona por dentro, del organismo en desarrollo, de las modificaciones ambientales asociadas a la cabina presurizada y de los procedimientos de seguridad previstos por las normativas de la aviación civil. Las variaciones de la presión atmosférica que ocurren durante las fases de ascenso y descenso constituyen el principal elemento responsable de la molestía de los oídos relacionado con el vuelo, derivado de la dificultad de compensación de la presión del oído medio a través de la trompa de Eustaquio, estructura caracterizada en los primeros meses de vida porque su cuerpo aún no está del todo formado.
El acto de tragar mediante lactancia materna o succión no nutritiva favorece la apertura tubárica y el reequilibrio de la presión entre el ambiente externo y el interior del oído. Un manejo correcto de la exposición al aire acondicionado, un posicionamiento adecuado del progenitor, el uso de dispositivos de retención certificados y el conocimiento de los procedimientos previstos para recién nacidos y niños permiten optimizar la seguridad y el confort durante el viaje.

El viaje aéreo en los primeros meses de vida constituye una condición en la cual el cuerpo del bebé se expone a modificaciones físicas ambientales no presentes en el día a día en casa. El ambiente de la cabina aeronáutica se caracteriza por una presión atmosférica reducida en comparación con el nivel del mar, disminución de la humedad relativa y presencia de sistemas de ventilazione continua. La adaptación a tales condiciones depende del grado de maduración de los sistemas respiratorio, inmunológico y otorrinolaringológico. Se debe prestar especial atención a los recién nacidos prematuros, a los sujetos con patologías cardiopulmonares, alteraciones respiratorias crónicas o infecciones recientes de las vías respiratorias altas.
Anatomía y fisiología del aparato otorrinolaringológico neonatal
El aparato auditivo neonatal posee características estructurales diferentes respecto a la edad adulta que influyen en la capacidad de adaptación a las variaciones de presión. En particular:
- El oído externo comprende el pabellón auricular, el conducto auditivo externo y la membrana timpánica. En el recién nacido, el conducto auditivo presenta dimensiones inferiores y una configuración anatómica caracterizada por una inclinación diferente respecto al adulto. La membrana timpánica posee una posición relativamente más horizontal y una elasticidad biomecánica diferente, elementos que pueden modificar la respuesta a las variaciones de presión.
- El oído medio comprende la cavidad timpánica y los huesos del oído constituida por martillo, yunque y estribo. La función del sistema tímpano-osicular depende del mantenimiento de un equilibrio de presión entre el ambiente externo y la cavidad del oído medio. Una variación significativa de dicho equilibrio determina modificaciones de la tensión de la membrana timpánica con posible aparición de dolor.
- La trompa de Eustaquio constituye la conexión anatómica entre la parte de atrás de la nariz y el oído medio y desempeña una función esencial en la ventilación de la cavidad timpánica, en el drenaje de las secreciones y en la compensación de la presión atmosférica. En el recién nacido, la trompa de Eustaquio presenta una longitud reducida, un trayecto más horizontal y una menor rigidez de las estructuras cartilaginosas. La musculatura dedicada a abrir los oídos posee además una funcionalidad aún en fase madurativa. Esta configuración determina una mayor dificultad en la compensación de la presión durante modificaciones rápidas del ambiente externo.
Alteraciones de presión durante el vuelo y lesión o dolor por el cambio de presión
Durante el despegue, la presión interna de la cabina disminuye progresivamente, mientras que durante la fase de aterrizaje aumenta rápidamente hasta alcanzar la presión ambiental. El descenso constituye generalmente el momento de mayor tensión para el oído medio, ya que requiere una entrada eficaz de aire a través de la trompa de Eustaquio. Cuando la compensación no ocurre de manera adecuada, se produce una diferencia de presión entre la cavidad timpánica y el ambiente externo. Esta condición provoca la deformación del interior del oído , estimulación de las fibras nerviosas sensitivas y aparición del dolor.
En el recién nacido, el malestar puede manifestarse a través de llanto repentino, irritabilidad, modificación del comportamiento, reducción de la succión o dificultad para relajarse. El riesgo aumenta en presencia de congestión nasal, rinitis, infecciones de las vías respiratorias superiores o episodios recientes de otitis media.
Papel de la succión y de la lactancia en la compensación de la presión
La “estrategia” fisiológica más utilizada para favorecer la adaptación a la presión consiste en la estimulación de la deglución repetida. La succión determina una compleja activación neuromuscular que involucra la mandíbula, los músculos faríngeos y las estructuras encargadas de la apertura de la trompa de Eustaquio. La lactancia materna durante las fases de despegue y aterrizaje favorece simultáneamente la nutrición, la ayuda para calmar al bebé y frecuentes actos de trago.
También el uso del chupete puede favorecer el mecanismo compensatorio a través de la estimulación de la deglución. Es recomendable iniciar la succión poco antes del cambio de presión y mantenerla durante la fase en la cual la adaptación del oído medio es más necesaria, en particular durante el descenso final.
Tapones auditivos y protección del oído
El uso de tapones auditivos normales no modifica la presión presente en el oído medio y no constituye una medida eficaz para prevenir el barotrauma. El problema no deriva, de hecho, de la intensidad del ruido ambiental de la cabina, sino de la diferencia de presión entre el interior de la cavidad timpánica y el ambiente circundante. La prevención del malestar auricular debe, por tanto, basarse en la estimulación de la función tubárica a través de la deglución, la succión y el mantenimiento de una nariz despejada.
Influencia del aire acondicionado en la fisiología neonatal
El ambiente de la cabina presenta una humedad relativa reducida y una temperatura controlada mediante sistemas de climatización continua. El recién nacido posee una capacidad para regular su temperatura aún inmadura e la exposición directa al flujo de aire frío puede determinar irritación de las mucosas respiratorias, incremento de la sequedad nasal y mayor dificultad para que le entre aire en el oído. Por tanto, se indica evitar el chorro directo de aire en el rostro, utilizar ropa modulable mediante varias capas y mantener la alimentación habitual para garantizar un aporte hídrico adecuado.
Posición del progenitor y organización del asiento
La ubicación del progenitor con el recién nacido debe programarse considerando lo que vas a necesitar para atender al bebé durante el vuelo. Las filas delanteras de la cabina o los asientos preparados para la instalación de la cuna que te da el avión pueden ofrecer mayor espacio y un mejor manejo de las necesidades del niño. Las filas correspondientes a las salidas de emergencia generalmente no se asignan a pasajeros con bebés, ya que requieren la posibilidad de colaborar con la tripulación a ayudar a evacuar el avión si pasa algo.
Sistemas de seguridad para recién nacidos y niños hasta los 3 años
En los niños de edad inferior a los veinticuatro meses las compañías aéreas prevén generalmente dos modalidades de transporte:
- En brazos del progenitor, mediante un sistema suplementario de retención proporcionado por la tripulación
- En un asiento individual, utilizando un dispositivo certificado compatible con el transporte aeronáutico.
El cinturón de seguridad del adulto no debe utilizarse para sujetar directamente al recién nacido, ya que tal configuración no garantiza una distribución adecuada de las fuerzas en caso de turbulencia o desaceleración repentina.
Después de cumplir los dos años el niño necesita normalmente un asiento individual y puede utilizar el cinturón del asiento de la aeronave o bien un cinturón especial para bebés certificado según las indicaciones de la compañía y del fabricante.
Reglamentación italiana y europea
En el contexto de la aviación civil europea, los procedimientos relativos al transporte de menores se definen según los estándares de seguridad coordinados por la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea. La categoría infant comprende generalmente a los niños desde los cero hasta los veintitrés meses de edad. En esta franja, el niño puede viajar sin asiento individual según las modalidades previstas por la compañía o con un asiento dedicado mediante un dispositivo certificado.
Desde el cumplimiento de los veinticuatro meses, el niño es clasificado generalmente como pasajero niño y necesita un asiento individual. Las condiciones económicas relativas a los billetes, al transporte del cochecito, al equipaje dedicado y a los servicios adicionales dependen de la política comercial del transportista aéreo. Un cochecito ligero, compacto y diseñado para viajar puede entrar, según las dimensiones del modelo y las disposiciones de la compañía aérea, en las especificaciones previstas para el transporte como equipaje de mano.
Conclusiones
El manejo del recién nacido durante el transporte aéreo requiere un enfoque basado en el conocimiento de diversos aspectos. La dificultad de compensación de la presión del oído medio deriva principalmente de la inmadurez de la trompa de Eustaquio, condición que hace al recién nacido más susceptible al malestar durante las variaciones rápidas de la presión atmosférica.
La lactancia, la succión y la estimulación de la deglución constituyen herramientas fisiológicas destinadas a favorecer la apertura tubárica y el reequilibrio de la presión.
Una correcta preparación del viaje, asociada a la elección adecuada del asiento, a la protección de la exposición térmica y al uso apropiado de los sistemas de retención, permite garantizar condiciones de seguridad durante el transporte aéreo en los primeros años de vida.
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