Artículos científicos
Continuidad de los cuidados y la atención en la primera noche en el hogar en el recién nacido
La vida intrauterina ofrece al recién nacido un ambiente altamente estructurado, caracterizado por estímulos sensoriales constantes, variaciones térmicas e impulsos vestibulares y auditivos continuos. Estos elementos guían el desarrollo de los sistemas neurovegetativos, cardiovasculares y respiratorios.
Durante la gestación, el feto integra tales señales en circuitos neurales complejos, desarrollando adaptaciones autónomas que lo preparan para la vida extrauterina.El cerebro fetal procesa información procedente del latido cardíaco y del ritmo respiratorio materno, así como de las fluctuaciones metabólicas y hormonales (glucosa, oxitocina, cortisol, prolactina), contribuyendo a construir una base de regulación fisiológica eficiente.
Tras el nacimiento, en las primeras horas y noches en casa, la continuidad del contacto corporal, de la termorregulación y de la sincronización respiratoria con la madre favorece la estabilidad cardiovascular, respiratoria y metabólica del recién nacido, manteniendo una coherencia con la experiencia intrauterina. El contacto piel con piel, además, estimula la secreción de oxitocina, reforzando el vínculo afectivo y promoviendo un estado de relajación mutua.

La exogestación: continuación del desarrollo tras el nacimiento
Las primeras semanas de vida representan el periodo de exogestación, término acuñado por Michael King para describir la continuación del desarrollo fetal en el ambiente extrauterino. En esta fase, el recién nacido manifiesta necesidades y comportamientos coherentes con la vida intrauterina: búsqueda de calor, necesidad de alimentación frecuente y sincronización con los ritmos fisiológicos maternos.
La maduración neurológica es aún incompleta y los sistemas autónomos necesitan estímulos continuos y coherentes para estabilizarse. La cercanía y el cuidado parental funcionan, por tanto, como una extensión del ambiente uterino, favoreciendo el desarrollo fisiológico, el equilibrio metabólico y la regulación conductual.
Unidad madre-recién nacido y regulación fisiológica
En las primeras semanas de vida, el recién nacido no percibe una separación clara de quien lo cuida, sino que vive una condición de continuidad con la madre, respaldada por evidencias neurofisiológicas y conductuales. Los estímulos multisensoriales maternos —táctiles, auditivos, olfativos— se integran como parte de un único sistema regulatorio. Esta condición es particularmente intensa en las primeras 8–12 semanas, pero continúa influyendo en el sentido de seguridad y el desarrollo emocional en los meses posteriores.
Desde el punto de vista fisiológico, dicha cercanía:
- sostiene la estabilidad cardiovascular y respiratoria
- favorece la homeostasis metabólica y hormonal
- contribuye a la regulación del estrés
- apoya la organización de los ritmos de actividad y descanso
Para la madre, la relación con el recién nacido activa procesos neuroendocrinos que aumentan la oxitocina y reducen el cortisol, favoreciendo el vínculo afectivo, la sensibilidad a las señales del bebé y la confianza en sus propias competencias como progenitores.
El contacto continuo, junto con la presencia del padre, garantiza la coherencia sensorial y la estabilidad fisiológica. La participación paterna contribuye de manera significativa tanto al bienestar del recién nacido como al apoyo emocional de la madre, reforzando el equilibrio de todo el sistema familiar.
Las teorías de Donald Winnicott y John Bowlby ofrecen una clave de lectura coherente con estos procesos: el concepto de holding y el de apego describen cómo la continuidad en la relación y la previsibilidad de las respuestas parentales favorecen el desarrollo de la seguridad y la autonomía.
La primera noche en el hogar: continuidad, seguridad y relación
Las directrices de la Organización Mundial de la Salud recomiendan el contacto piel con piel temprano y prolongado, así como la permanencia de la madre y el recién nacido en la misma habitación (rooming-in), día y noche, salvo contraindicaciones clínicas.
La cercanía favorece:
- continuidad sensorial
- lactancia a demanda
- estabilidad térmica y cardíaca
- refuerzo del vínculo afectivo
También el room-sharing (compartir la habitación) apoya estos procesos, manteniendo un ambiente coherente con el intrauterino.
Durante la primera noche en el hogar, la presencia conjunta de la madre y el padre favorece la adaptación del recién nacido al ambiente extrauterino. La madre responde a las señales del bebé, mientras que el padre contribuye al apoyo práctico y emocional, creando un contexto de seguridad y estabilidad.
En esta fase, el recién nacido se beneficia de la continuidad relacional y sensorial, que apoya el equilibrio fisiológico, la adaptación conductual y la construcción del vínculo afectivo.
Indicaciones prácticas para la primera noche
Para traducir estos principios en la vida cotidiana, pueden ser útiles algunas estrategias:
- Favorecer el contacto piel con piel, sobre todo durante la noche
- Lactar a demanda, respetando la frecuencia fisiológica de las tomas
- Mantener al recién nacido en la misma habitación que los padres (room-sharing)
- Crear un ambiente de contención: luz tenue, temperatura estable y estímulos reducidos
- Colocar al recién nacido boca arriba sobre una superficie segura
- Responder precozmente a las señales del bebé
- Involucrar activamente al padre en el cuidado y en el apoyo a la madre
Estas prácticas favorecen la continuidad con la experiencia intrauterina y apoyan la regulación fisiológica, la adaptación y la construcción del vínculo en la tríada madre, padre y recién nacido.
Bergman NJ. New policies on skin‑to‑skin contact warrant an oxytocin‑based perspective on perinatal health care. Frontiers in Psychology, 2024
Implementation guidance: protecting, promoting and supporting breastfeeding… WHO/UNICEF. Baby‑Friendly Hospital Initiative, 2023,. Guida aggiornata che include i Dieci Passi, con il rooming‑in continuo e SSC.
Safari K, Saeed AA, Hasan SS, Moghaddam‑Banaem L. The effect of mother and newborn early skin‑to‑skin contact on breastfeeding initiation, neonatal temperature… International Breastfeeding Journal, 2018
Moore ER, Bergman N, Anderson GC, Medley N. Early skin‑to‑skin contact for mothers and healthy newborn infants. Cochrane Database Syst Rev, 2016
Sampaio ARR, Bousquat A, Barros C. Skin‑to‑skin contact at birth in a Baby‑Friendly hospital. Epidemiol Serv Saude, 2016
Early skin‑to‑skin contact and clinical practice in the first hour after birth. PMCID: PMC6949952, 2016
Asch A, Govindan RB, et al. Skin‑to‑skin contact impacts maternal anxiety, bonding and autonomic function. Scientific Reports, 2026
Improving skin‑to‑skin contact immediately after birth and breastfeeding by implementing the Ten Steps. Obstet Gynecol Int J , 2015
Ionio C, Ciuffo G, Landoni M. Parent–Infant Skin‑to‑Skin Contact and Stress Regulation: A Systematic Review. Int J Environ Res Public Health, 2021
Safari K. Effects of mother‑newborn early SSC: breastfeeding initiation, neonatal temperature, labor duration. Int Breastfeed J, 2018
Bowlby J. Attachment and Loss: Volume I — Attachment (Revised Edition). Basic Books, 2023
Winnicott DW. Playing and Reality (50th Anniversary Edition). Routledge, 2020
King ME. Esogestation: a developmental concept. Journal of Perinatal Psychology, 2016
Ainsworth MD, Blehar MC, Waters E, Wall SN. Patterns of Attachment: A Psychological Study of the Strange Situation. Lawrence Erlbaum, 1978
Stern DN. The Interpersonal World of the Infant. Basic Books, 2010
