Artículos científicos
Abejas y niños: conocer, respetar y proteger
Las abejas: pequeñas aliadas para la vida
¿Quién no se ha parado alguna vez a observar a una abeja mientras recoge polen y néctar de una flor? Es una experiencia que debería formar parte de la vida de cada persona, por su belleza, la maravilla que suscita y la inspiración a la que puede dar origen.
La abeja representa sin duda uno de los insectos hacia los cuales el hombre siempre ha mostrado gran atención y curiosidad, capaz de suscitar fascinación desde la Antigüedad. Las razones de este interés son numerosas y profundas. Desde el punto de vista científico, las abejas desempeñan un papel fundamental en los ecosistemas gracias a su actividad de polinización, indispensable para la reproducción de muchas plantas y para la producción de numerosos alimentos. Además, son insectos sociales altamente organizados, dotados de sofisticados sistemas de comunicación y capaces de producir sustancias de interés nutricional y biológico como miel, própolis y jalea real. Su presencia representa también un importante indicador de la salud ambiental y de la biodiversidad. Un hecho curioso es que una abeja obrera visita hasta varios miles de flores al día y, a lo largo de su vida, produce de media una cantidad de miel equivalente a aproximadamente un dozavo de cucharadita.
El hecho es que, afortunadamente, las abejas forman parte de nuestra cotidianidad mucho más de lo que a menudo se piensa. Las encontramos en los jardines, en los parques, entre las flores en primavera. Para los niños son a menudo un pequeño descubrimiento de la naturaleza, mientras que para otros pueden ser fuente de temor, sobre todo por el miedo a las picaduras.
Conocer a las abejas significa acompañar a los niños a comprender la importancia del respeto a la naturaleza, de la convivencia con los otros seres vivos y de la conciencia de que el bienestar humano depende profundamente del equilibrio del medio ambiente. Además, es fundamental enseñar cómo comportarse correctamente en presencia de las abejas, evitando actitudes que puedan molestarlas o asustarlas, y conocer las simples medidas de prevención y protección para reducir el riesgo de picaduras, favoreciendo una relación segura y respetuosa con estos preciosos insectos.

¿Por qué las abejas son fundamentales para el medio ambiente y para nuestra alimentación?
Las abejas están entre los más importantes polinizadores naturales y, en los últimos años, ha crecido de manera significativa la conciencia de su papel fundamental. Afortunadamente, hoy en día se dedica cada vez más atención a este tema.
Al transportar el polen de una flor a otra, las abejas permiten que las plantas se reproduzcan y que los frutos se desarrollen. Sin su incansable trabajo silencioso, muchos cultivos alimentarios no existirían o tendrían una producción drásticamente reducida.
Según la Food and Agriculture Organization de las Naciones Unidas (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente el 75% de los cultivos alimentarios mundiales depende al menos en parte de la polinización animal. Frutas, hortalizas, semillas de las que se extraen aceites, frutos secos y muchas otras especies vegetales existen gracias a la contribución diaria de las abejas y de los otros insectos polinizadores.
Una curiosidad sorprendente: una abeja puede visitar hasta 2.000–5.000 flores en un solo día, recolectando néctar y polen sin descanso y contribuyendo así de manera extraordinaria al equilibrio de los ecosistemas.
Las abejas, además, no producen solo miel: también dan vida a otros compuestos valiosos para el bienestar, como la jalea real y el pan de abejas. Con su trabajo contribuyen a la biodiversidad y al mantenimiento de los ecosistemas, favoreciendo el crecimiento de las plantas espontáneas que alimentan a otras especies animales y contribuyendo así a preservar equilibrios naturales de los que también depende la salud humana.
En los últimos años, sin embargo, los científicos han observado un preocupante declive de las poblaciones de polinizadores, debido principalmente al uso de pesticidas y de otras sustancias químicas empleadas en la agricultura, al cambio climático, a la contaminación y a la pérdida de hábitats naturales. Los pesticidas se encuentran sobre todo en los campos de cultivo y en las zonas agrícolas, donde se utilizan para proteger las plantas de insectos y parásitos, pero también pueden estar presentes en trazas en flores, polen y néctar. Las abejas entran en contacto con ellos durante la recolección del néctar y del polen.
Estas sustancias pueden actuar sobre el sistema nervioso de las abejas, comprometiendo su orientación y su capacidad de regresar a la colmena, reducir la memoria y la comunicación entre individuos, debilitar el sistema inmunitario y, en los casos más graves, causar la muerte del insecto. Por esto, proteger a las abejas significa también proteger la biodiversidad, la seguridad alimentaria y el futuro ambiental de las nuevas generaciones.
¿Pero por qué pican las abejas?
Muchos niños aprenden pronto a temer a las abejas. En realidad, conocer su comportamiento es el primer paso para aprender a convivir serenamente con uno de los insectos más importantes del planeta.
A veces se crece pensando que las abejas son insectos agresivos, pero no es así. La abeja pica sobre todo por defensa, y lo hace solo cuando se siente amenazada o cuando percibe un peligro para la colmena o para la reina.
A diferencia de las avispas, las abejas tienden generalmente a evitar el contacto con el hombre. Son insectos pacíficos que se concentran en la recolección de néctar y polen. En algunas situaciones muy particulares, cuando están completamente inmersas alimentándose de una flor y no se sienten amenazadas, pueden permanecer tan tranquilas que permiten una observación cercana e incluso se dejan rozar con los dedos. Siempre es recomendable evitar movimientos bruscos, gritos, intentos de aplastarlas u olores muy intensos porque pueden asustarlas y provocar una reacción defensiva.
Es importante hacer comprender a los niños que la abeja no “ataca por maldad”, sino que reacciona solo para protegerse a sí misma y a su propia comunidad. Comprender este comportamiento ayuda a desarrollar respeto hacia la naturaleza y a reducir muchos miedos y temores.
Niños y picaduras de abeja: qué hacer de inmediato
La mayoría de las picaduras de abeja podría provocar una reacción local leve, con dolor, enrojecimiento, hinchazón y ardor en la zona afectada.
Si un niño es picado por una abeja, es aconsejable:
- Mantener la calma.
- Retirar suavemente el aguijón lo antes posible, sin aplastarlo, para evitar que se libere más veneno.
- Lavar la zona con agua fresca.
- Aplicar hielo envuelto en un paño para reducir el dolor y la hinchazón.
- Observar al niño en las horas siguientes.
En cambio, es necesario contactar inmediatamente con el médico o urgencias si aparecen síntomas como dificultad respiratoria, hinchazón generalizada, urticaria, vómitos, mareos o en caso de picaduras múltiples o en zonas particularmente sensibles del cuerpo, como el interior de la boca, la garganta o el cuello. Estos síntomas podrían indicar una reacción alérgica importante que requiere una valoración urgente.
Las directrices de la OMS indican que en neonatos (<1 año) y en niños pequeños se recomienda contactar con el médico incluso en caso de reacción leve, especialmente si la picadura afecta a la cara, el cuello o la zona periocular (cerca de los ojos). En este rango de edad, la respuesta inmunitaria puede ser menos predecible y más intensa, con un mayor riesgo de hinchazón significativa o de afectación de zonas sensibles.
En general, se recomienda una atenta observación clínica en las horas posteriores a la picadura y una mayor prudencia respecto al adulto, incluso en ausencia de síntomas iniciales importantes.
¿Llega un enjambre al jardín? ¿Qué hacer?
Durante la primavera o el inicio del verano puede ocurrir que se observe un enjambre de abejas detenerse temporalmente en un árbol, un seto, una pared o en un rincón protegido, o establecerse de forma permanente. Aunque la imagen pueda impresionar (un enjambrazón puede involucrar incluso a varios miles de abejas), en la mayoría de los casos no se trata de una situación peligrosa.
El enjambre representa, de hecho, una fase natural de la vida de las abejas: una parte de la colonia se desplaza junto con la reina en busca de un nuevo hogar. En esta fase, las abejas tienden a ser menos agresivas que cuando defienden un colmenar estable.
Las abejas que enjambran han hecho una gran reserva de miel, contenida en una bolsa especial en su abdomen donde guardan la miel llamada ingluvio (o estómago melario), un poco como cuando se sale de viaje y se lleva consigo lo necesario en la maleta. Esta miel servirá, una vez encontrado el lugar adecuado, para construir con cera los nuevos panales y crear así la estructura de la colmena, donde se reanudará la puesta de huevos y el almacenamiento de los nutrientes necesarios para la supervivencia de la colonia.
En esta situación de transición y abundancia de recursos, las abejas están muy concentradas en su objetivo: encontrar un nuevo hogar, y por eso tienden a preocuparse poco por los posibles observadores humanos.
De todos modos, de forma prudencial, ante la presencia de un enjambre es importante:
- Mantener la distancia.
- Evitar movimientos bruscos.
- No utilizar agua, humo o insecticidas.
- Mantener alejados a niños y mascota
- Contactar con un apicultor local para su posible recuperación.
Muchos enjambres, si se posan en lugares accesibles, son de hecho recuperados por apicultores expertos sin ningún daño ni para las personas ni para los insectos.
Los insectos dotados de aguijón no son todos iguales: cómo reconocer una abeja de los abejorros, de las avispas y avispones
Saber distinguir las abejas de las avispas y los avispones es importante para comportarse de forma correcta cuando se encuentran. En líneas generales:
- La abeja tiene un cuerpo más robusto y peludo, con colores generalmente más oscuros y menos brillantes; es un insecto que se mueve de forma ordenada y a menudo se la observa posándose en las flores para recoger néctar y polen.
- El abejorro a menudo se confunde con la abeja, pero es generalmente más grande, muy peludo y con un aspecto “suave” y redondeado. Es un polinizador fundamental, activo incluso a temperaturas más bajas que otros insectos. Aunque tiene aguijón, es uno de los insectos más dóciles: tiende a no ser agresivo y solo pica si se siente directamente amenazado o aplastado.
- La avispa, en cambio, tiene un cuerpo más delgado y liso, con una coloración amarilla y negra más viva, y se siente más atraída por alimentos y bebidas azucaradas, motivo por el cual puede acercarse fácilmente a las personas en contextos exteriores. Sus nidos están construidos con una especie de “papel” obtenido de fibras de madera masticadas, de color grisáceo y con estructura irregular, a menudo escondidos en bajo cubiertas, huecos o árboles.
- El avispón es más grande y robusto, con un zumbido más intenso, pero no es necesariamente más agresivo que las avispas o las abejas: tiende a defenderse solo si se siente amenazado. Los avispones también construyen nidos similares a los de las avispas, pero generalmente más voluminosos y a menudo situados en cavidades protegidas como troncos, contenedores o espacios resguardados de los edificios.
En general, reconocer estas diferencias ayuda a interpretar correctamente el comportamiento de los insectos y a reducir reacciones impulsivas, favoreciendo una actitud más calmada y respetuosa hacia la naturaleza.






El veneno de abeja: entre temor e investigación científica
El veneno de abejas se conoce desde la antigüedad por sus efectos y sus posibles aplicaciones: médicos como Hipócrates, Plinio, Galeno y Avicena lo describían como remedio para algunas heridas y para trastornos relacionados con las inflamaciones articulares.
Es una mezcla compleja de sustancias, compuesta por péptidos, enzimas y otras moléculas biológicamente activas. Con el tiempo, la investigación científica ha estudiado algunas de sus propiedades, identificando posibles efectos antiinflamatorios, analgésicos y relacionados con la respuesta del sistema inmunitario. En Italia y en otros países también están activas iniciativas de estudio en el ámbito de la apiterapia, una disciplina que profundiza en el uso de los productos de la colmena para el bienestar del hombre y de los animales.
Algunas curiosidades
El aparato venenífero de la abeja comprende dos glándulas abdominales, un saco de veneno y el aguijón. Las glándulas producen sustancias que luego se recogen en el saco y, en el momento de la picadura, se introducen a través del aguijón.
El aguijón está presente en las abejas obreras y en la reina: las obreras lo utilizan principalmente para la defensa de la colmena, mientras que la reina lo emplea en los conflictos internos de la colonia, incluso contra otras reinas en fase de desarrollo. Las abejas muy jóvenes y los zánganos, en cambio, no poseen ni aguijón ni veneno. Su aparato se desarrolla completamente en las primeras fases de la vida adulta, cuando la abeja asume las tareas de defensa de la colonia.
Cuando una abeja pica a una persona, el aguijón a menudo queda clavado en la piel junto con una parte del aparato venenífero. Este desgarro provoca lamentablemente la muerte de la abeja poco después de la picadura, porque el abdomen y los órganos relacionados resultan dañados de forma irreversible.
Los beneficios de las abejas para el bienestar de los niños
Las abejas también pueden convertirse en una herramienta educativa extraordinaria. Observar la naturaleza, visitar granjas escuela o conocer el funcionamiento de una colmena ayuda a los niños a desarrollar curiosidad, sentido de la responsabilidad y respeto por el medio ambiente.
Las experiencias al aire libre también favorecen el bienestar emocional y cognitivo de los más pequeños. Aprender a observar un insecto sin miedo, comprender el valor de la cooperación dentro de una colmena y descubrir el vínculo entre la naturaleza y la alimentación contribuye a construir una relación más sana con el mundo natural.
Educar a los niños en la protección de las abejas también significa enseñarles que cada ser vivo, incluso el más pequeño, tiene un papel importante en el equilibrio del planeta.
Cómo enseñar a los niños a convivir serenamente y con seguridad con las abejas
Para ayudar a los niños a vivir serenamente la presencia de las abejas es útil transmitir algunas reglas sencillas:
- Evitar agitar las manos cerca de los insectos.
- Observar las abejas a distancia.
- No dejar bebidas azucaradas abiertas en el exterior.
- Mantener actitudes tranquilas y respetuosas.
- Aprender a distinguir abejas, avispas y otros insectos.
El conocimiento es a menudo la mejor manera de transformar el miedo en conciencia.
Las abejas: pequeñas aliadas para la vida
La OMS ( 2020) sugiere algunos principios generales sobre la educación sanitaria:
0–2 años
- No se recomienda la exposición intencionada en entornos con presencia evidente de abejas (por ejemplo, colmenas, apicultura, campos de flores muy frecuentados por insectos).
- El niño no tiene capacidad de comprender el riesgo ni de reaccionar de forma adecuada.
- Cualquier contacto debe ser casual y no previsible, siempre bajo control directo.
3–5 años (edad preescolar)
- Posible exposición solo en entornos controlados y supervisados (por ejemplo, jardines, parques).
- Es importante iniciar la educación: no agitarse, no golpear a las abejas, mantener la calma.
- Evitar contextos con alta densidad de abejas o actividades de apicultura no estructuradas para niños.
6–10 años
- Puede comenzar una exposición educativa guiada, por ejemplo: visitas didácticas a apicultores y observación a distancia de las colmenas.
- El niño es capaz de seguir reglas sencillas de comportamiento y seguridad.
>10 años
- Posible participación en experiencias más estructuradas (talleres, educación ambiental, apicultura didáctica).
- Mayor capacidad de comprensión del riesgo y autocontrol.
Las abejas y el futuro de los ecosistemas
Las abejas desempeñan un papel esencial en los equilibrios naturales y agrícolas del planeta. Más que “proteger el futuro”, se puede decir que representan una de sus condiciones fundamentales. Su actividad de polinización sostiene la biodiversidad, garantiza la reproducción de numerosas especies vegetales y contribuye a la estabilidad de la producción de alimentos.
Por ello a menudo se definen como centinelas del medio ambiente: su presencia, su comportamiento y las posibles dificultades que encuentran reflejan directamente el estado de salud de los ecosistemas.
Dentro de la colmena se observa además una organización extraordinariamente compleja y eficiente, basada en la cooperación, la especialización de roles y la regulación colectiva. Un sistema natural que muestra cómo el equilibrio y la interdependencia son la base de la supervivencia de la colonia. ¿Qué mejor ejemplo de sostenibilidad?
Conocer a las abejas significa acercarse a una lectura más amplia de la naturaleza, en la que cada organismo está conectado con los demás. En el ámbito educativo, esto permite desarrollar en los niños una sensibilidad más consciente hacia el medio ambiente y una comprensión más profunda de la relación entre ecosistemas, alimentación y bienestar.
“Los niños son seres vivos — más del futuro que del presente y, sin embargo, son lo más dulce del presente. Como las abejas recogen miel de cada flor.” – Rabindranath Tagore, Stray Birds (1916), aforisma 97
Food and Agriculture Organization of the United Nations (FAO). Why bees matter: The importance of bees and other pollinators for food and agriculture. https://www.fao.org/family-farming/detail/en/c/1682753/
Food and Agriculture Organization of the United Nations (FAO). Pollinators vital to our food supply under threat. https://www.fao.org/newsroom/detail/Pollinators-vital-to-our-food-supply-under-threat/en
World Health Organization (WHO). Biodiversity and Health. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/biodiversity-and-health
European Commission. Pollinators. https://environment.ec.europa.eu/topics/nature-and-biodiversity/pollinators_en
Mayo Clinic. Bee sting: First aid. https://www.mayoclinic.org/first-aid/first-aid-bee-stings/basics/art-20056593
National Geographic. Why bees are essential to people and planet. https://www.nationalgeographic.com/animals/article/why-bees-are-essential-to-people-and-planet
Ospedale Pediatrico Bambino Gesù. Punture di insetti: come prevenire lo shock anafilattico nei soggetti allergici – https://www.ospedalebambinogesu.it/punture-insetti-come-prevenire-shock-anafilattico-soggetti-allergici-155162/
Accademia di Apiterapi IL VELENO delle API, dal libro di Armido Chiomento “Il segreto delle api” – https://apiebenessere.wordpress.com/2026/05/23/il-veleno-delle-api-dal-libro-di-armido-chiomento-il-segreto-delle-api/
Accademia di Apiterapia. Ruolo delle api come ponte tra salute umana, ambiente ed ecosistemi: il concetto di OneHealth – https://apiebenessere.wordpress.com/2026/04/25/ruolo-delle-api-come-ponte-tra-salute-umana-ambiente-ed-ecosistemi-il-concetto-di-onehealth/
World Health Organization 2020– materiali su allergie e reazioni anafilattiche da punture di insetti e gestione delle emergenze allergiche.
