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Artículos científicos

Entre mitos y realidades: lo que hay que saber sobre la lactancia materna

FOCUS: Lactancia

La lactancia materna representa un momento crucial para la salud del recién nacido y, al mismo tiempo, requiere atención al estilo de vida de la madre. Las necesidades nutricionales de la mujer lactante han sido objeto de estudio e investigación durante mucho tiempo. En ausencia de condiciones clínicas particulares, basta con seguir una alimentación equilibrada y completa, consumiendo alimentos y bebidas en cantidad y calidad suficientes para garantizar el bienestar personal y la energía necesaria para cuidar del bebé.

No es necesario introducir alimentos específicos ni eliminar otros durante este período. Las reservas de tejido adiposo acumuladas durante el embarazo, junto con el aporte calórico de la dieta diaria, suelen ser suficientes para sostener la producción de leche. En promedio, una mujer que amamanta necesita aproximadamente 500 kcal más al día que una mujer que no amamanta, para producir entre 750 y 1.000 ml de leche diarios.

Solo en casos de desnutrición grave puede verse comprometida la producción de leche. En situaciones de restricción calórica leve, el organismo materno recurre a sus reservas, lo que puede provocar, como máximo, una ligera disminución de la cantidad de leche o de su contenido graso. En cuanto a la ingesta de líquidos, beber en exceso no aumenta la producción de leche. Basta con hidratarse según la sensación de sed o ante la aparición de orina concentrada.

Aclaraciones y verdades sobre la lactancia materna

“Durante la lactancia hay que comer por dos”

| Falso: La producción de leche requiere un aumento calórico moderado, que puede alcanzarse fácilmente con una pequeña porción adicional de alimentos.

“Algunos alimentos, como el ajo, la cebolla, las coles y el brócoli, deben evitarse

| Falso: No existen alimentos prohibidos. El bebé ya está expuesto a sabores y aromas durante la vida intrauterina y se beneficia de la variedad alimentaria de la madre, que enriquece el sabor de la leche. La alimentación vegetariana es compatible con la lactancia, mientras que la alimentación vegana requiere suplementación con vitamina B12

“La cerveza favorece la producción de leche

| Falso: No existen evidencias científicas que respalden la eficacia de ninguna bebida para aumentar la producción de leche. La lactancia depende principalmente de una correcta colocación del bebé al pecho y de una succión eficaz.

“Una copa de vino no es perjudicial”

| Verdadero: El consumo ocasional de una copa de vino durante las comidas es tolerable, siempre que no se amamante inmediatamente después.

“El café y el té deben evitarse”

| Falso: No es necesario eliminarlos, siempre que el consumo sea moderado (máximo tres tazas de café al día). Las dosis elevadas (más de siete u ocho tazas) pueden provocar irritabilidad en el lactante.

“Fumar está prohibido”

| Verdadero: La lactancia representa una oportunidad para dejar de fumar. El humo pasivo y el humo de tercera mano —es decir, las sustancias residuales presentes en la ropa, la piel y el cabello— son perjudiciales para el recién nacido. Ambos progenitores deberían comprometerse a mantener un entorno doméstico libre de humo. Sin embargo, el hábito de fumar no constituye una contraindicación absoluta para la lactancia.

“No se debe amamantar durante la menstruación”

| Falso: El regreso de la menstruación suele retrasarse debido a la lactancia. Cerca del período menstrual puede producirse una ligera disminución de la producción de leche, pero esto no justifica interrumpir la lactancia.

“En caso de fiebre o gripe es mejor suspender la lactancia”

| Falso: En caso de fiebre o infecciones leves, como resfriado o diarrea, es posible continuar amamantando. Los antipiréticos compatibles con la lactancia incluyen el paracetamol y el ibuprofeno, mientras que la aspirina no está recomendada.

“Durante la lactancia es mejor evitar la actividad física”

| Falso: La actividad física no solo está permitida, sino que también se recomienda, ya que favorece el bienestar físico y psicológico de la madre.

“La lactancia debilita el organismo materno y daña los dientes”

| Falso: Una correcta higiene bucal previene cualquier impacto negativo sobre los dientes. La lactancia no implica una pérdida significativa de nutrientes si la alimentación es equilibrada.

“La lactancia provoca la caída del cabello”

| Verdadero: Se trata de un fenómeno fisiológico. Durante el embarazo, los altos niveles de estrógenos ralentizan la renovación natural del cabello. Después del parto, el retorno a los niveles hormonales normales provoca una caída temporal e intensa, pero no preocupante.

“La miopía es una contraindicación para la lactancia”

| Falso: Se trata de un mito sin fundamento científico. No existen contraindicaciones para la lactancia en mujeres miopes.

Adoptar un estilo de vida saludable e informado durante la lactancia es esencial para la salud de la madre y del bebé. Una nutrición equilibrada, una hidratación adecuada, la práctica moderada de actividad física y la eliminación de hábitos nocivos constituyen la base para afrontar este importante período con serenidad y conciencia. Informarse y superar los falsos mitos ayuda a vivir la lactancia de forma natural y positiva, valorando el papel insustituible que desempeña en el desarrollo del recién nacido.