Artículos científicos
Neurocomportamiento y regulación neuroendocrina del hambre y la saciedad en el recién nacido
El reconocimiento de las señales de hambre en el recién nacido constituye un elemento fundamental en el cuidado neonatal y en el desarrollo neurocomportamental durante el período postnatal. La capacidad de los cuidadores para interpretar correctamente las manifestaciones conductuales, fisiológicas y vocales que preceden a la demanda de alimento garantiza una alimentación óptima, apoya la autorregulación de la ingesta calórica y favorece la instauración de un apego seguro. El llanto, aunque es inmediatamente evidente, surge de forma tardía en comparación con señales tempranas como el rooting, la succión de los labios, los movimientos oro-manuales y el llevarse las manos a la boca, que constituyen indicadores fiables de hambre.

Circuitos neuroendocrinos del hambre y la saciedad
Los circuitos neuroendocrinos implicados en la regulación del hambre y la saciedad están altamente integrados. El hipotálamo, a través del núcleo arcuato, el área ventromedial y el núcleo paraventricular, integra señales periféricas y centrales del estado energético. La ghrelina gástrica activa las neuronas orexigénicas AgRP/NPY promoviendo la succión y la búsqueda activa de leche, mientras que la leptina y la insulina modulan la actividad de las neuronas POMC/CART contribuyendo a la sensación de saciedad. Colecistoquinina y péptido YY proporcionan retroalimentación de distensión gástrica y modulan la duración de las tomas. Estas señales interactúan con circuitos dopaminérgicos y serotoninérgicos que regulan la motivación, gratificación y comportamiento de búsqueda de alimento, asegurando un equilibrio homeostático adaptativo ya en las primeras semanas de vida. El eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal contribuye además a la modulación del estrés y a la regulación del tono autonómico, influyendo en el comportamiento de alimentación y en las respuestas emocionales durante la toma.
Lenguaje neurocomportamental del recién nacido
El recién nacido comunica sus necesidades a través de un repertorio neurocomportamental altamente codificado.
- Las señales tempranas incluyen el rooting, es decir, la rotación de la cabeza hacia un estímulo cutáneo cerca de la boca, la succión de los labios, el llevarse las manos a la boca, pequeños movimientos oro-manuales y un aumento de la vigilancia.
- Las señales intermedias se manifiestan con agitación motora más evidente, succión no nutritiva de las manos o del dedo del cuidador, vocalizaciones leves y cambios en el tono muscular.
- Las señales tardías surgen cuando la necesidad de alimento ya está avanzada e incluyen llanto intenso, inquietud marcada, aumento de la frecuencia cardíaco, aumento de la frecuencia respiratoria y movimientos corporales desorganizados. La respuesta temprana y coherente a las señales tempranas e intermedias mejora la eficacia de la nutrición y favorece el desarrollo de patrones conductuales coherentes.
Alimentación receptiva y desarrollo de la autorregulación
El desarrollo de la autorregulación de la ingesta energética depende de la respuesta coherente a las señales de hambre. La alimentación receptiva permite al recién nacido modular la frecuencia y duración de las tomas según sus necesidades metabólicas, estimula la producción láctea materna y favorece la maduración de los circuitos dopaminérgicos implicados en la gratificación y la motivación. Además de las señales motoras, las expresiones faciales, las variaciones del tono muscular y las vocalizaciones leves completan el lenguaje del recién nacido, que requiere observación continua e interacciones constantes para permitir una adecuada regulación nutricional.
Relación cuidador-recién nacido y desarrollo socio-emocional
La interacción entre cuidador y recién nacido tiene repercusiones en el desarrollo socio-emocional y neurocomportamental. Responder a las señales de hambre y saciedad con coherencia promueve un apego seguro, regula los niveles de estrés y refuerza la relación parental. Durante las primeras semanas postnatales, es fundamental que los padres consideren al niño como un compromiso prioritario, se tomen pausas de relax, gestionen las tareas cotidianas de manera gradual y confíen en el apoyo de la pareja, familiares o profesionales. La comunicación abierta entre los padres genera un ambiente emocionalmente positivo, optimizando la interpretación de las señales neonatales y la instauración de patrones conductuales coherentes.
Evidencias científicas y recomendaciones institucionales
La comprensión avanzada de las señales de hambre implica la integración de datos neuroendocrinos, conductuales y fisiológicos. El seguimiento del crecimiento ponderal, de la calidad de la succión, de la duración de las tomas y de las pausas de descanso proporciona indicaciones precisas sobre la satisfacción de las necesidades nutricionales y sobre el desarrollo de la autorregulación. La adopción de estrategias basadas en la lactancia a demanda está respaldada por las evidencias de la Organización Mundial de la Salud y por las guías nacionales, asegurando un enfoque que promueve el crecimiento, desarrollo cognitivo y equilibrio emocional del recién nacido.
La Sociedad Italiana de Neonatología (SIN) promueve desde hace años el conocimiento profundo de las señales conductuales del recién nacido, incluidas las de hambre y saciedad, como parte integrante de una correcta práctica asistencial neonatal y de un apropiado apoyo a la lactancia materna. Aunque las publicaciones de la SIN no contienen guías dedicadas exclusivamente a la decodificación de las señales nutricionales, tales componentes se incluyen en los documentos oficiales y en los protocolos clínicos sobre la promoción de la lactancia y el cuidado de la díada madre-recién nacido.
La Declaración de Posición sobre la lactancia materna y el uso de la leche materna/humana, preparada conjuntamente por la SIN y otras sociedades científicas italianas, reafirma la importancia de favorecer un inicio temprano y receptivo de la lactancia, que requiere la observación atenta de las señales de hambre del recién nacido y la adaptación dinámica de la práctica de la lactancia a sus necesidades fisiológicas. Este documento proporciona indicaciones sobre cómo apoyar a la madre y al recién nacido en la fase de inicio de la lactancia, subrayando el papel del personal sanitario en reconocer y facilitar la respuesta a las señales de hambre y saciedad para sostener una actividad de lactancia eficaz y continua.
En el contexto de las campañas de promoción de la lactancia, como la Semana Mundial de la Lactancia Materna, la SIN ha reafirmado la necesidad de consolidar redes de apoyo en torno a las madres, fomentando prácticas como el rooming-in y el contacto piel con piel ya en las primeras horas de vida, intervenciones que facilitan la percepción y las respuestas temprana a las señales de hambre del recién nacido y favorecen la instauración de una lactancia a demanda. En este ámbito, la SIN incluye la observación de las señales conductuales como parte de la asistencia personalizada a la díada madre-recién nacido.
La SIN, también a través del Proyecto de Política Institucional para la Lactancia (PAA), ha elaborado y apoyado líneas de actuación y protocolos institucionales para la promoción de la lactancia materna en los Puntos de Nacimiento italianos. Estos protocolos incluyen recomendaciones para la educación y formación del personal sanitario en relación con las habilidades de enganche al pecho, la gestión de las tomas y la decodificación de las señales conductuales del recién nacido, mejorando la capacidad de reconocer y responder puntualmente a las señales de hambre y saciedad. La implementación de estos protocolos se considera un componente clave para aumentar las tasas de lactancia exclusiva al alta y apoyar una lactancia prolongada.
Finalmente, la SIN subraya que la promoción de la lactancia materna y del conocimiento de las señales de hambre y saciedad del recién nacido debe estar respaldada por una formación específica del personal sanitario, incluyendo matronas, neonatólogos, pediatras y enfermeros, para garantizar un enfoque integrado en el cuidado de la madre y del niño desde el nacimiento y durante el puerperio, como se indica en los estándares asistenciales y en las iniciativas de actualización profesional promovidas a nivel nacional.
El reconocimiento de las señales de hambre y saciedad, la interpretación del lenguaje neurocomportamental del recién nacido y la respuesta coherente de los cuidadores constituyen elementos fundamentales para el cuidado neonatal avanzado, asegurando una regulación óptima de la alimentación, el bienestar psicofisiológico y el desarrollo integral del niño. La atención integrada a estos aspectos permite apoyar la instauración de patrones conductuales coherentes, un apego seguro y un desarrollo neurocomportamental armónico de acuerdo con las mejores evidencias científicas y guías internacionales.
McNally J, et al. Communicating hunger and satiation in the first 2 years of life: una revisione sistematica sugli stati di fame e sazietà nei lattanti e sulle loro manifestazioni comportamentali. Maternal & Child Nutrition. 2016
Breij LM, et al. Appetite‑regulating hormones in early life and their relazioni con tipo di alimentazione e composizione corporea nei neonati. PLoS ONE / PMC. 2016
Shloim N, et al. Infant communication of hunger and satiation during milk feeding: studio comparativo dei segnali di fame e sazietà nei neonati allattati. Appetite. 2017;
Hetherington MM, et al. Understanding infant eating behaviour: osservazioni sulle modalità comunicative di fame e appetito nei primi mesi di vita. PubMed. 2017
Hodges EA, Wasser HM, Bentley ME. Development of feeding cues during infancy and toddlerhood: caratteristiche dei segnali di fame e sazietà emergenti e loro evoluzione comportamentale. PMC. 2016
Savino F. Ghrelin and feeding behaviour in preterm infants: studi sull’influenza della grelina sulla motivazione alla suzione e sul comportamento alimentare nei neonati prematuri. Early Human Development. 2012
Mazzocchi A, et al. Hormones in Breast Milk and Effect on Infants’ Growth: revisione delle evidenze su leptina, ghrelina, IGF‑1, adiponectina e insulina nel latte materno e il loro ruolo nell’omeostasi energica del neonato. Nutrients. 2019
Adams EL, Jacobson LT, Bean MK. A 3‑Step Approach to Responsive Feeding During Infancy and Beyond: concetto di alimentazione responsiva e riconoscimento dei segnali di fame e sazietà. Society of Behavioral Medicine. 2021
Shloim N, et al. Infant hunger and satiety cues during the first two years of life: analisi dei segnali di disponibilità all’alimentazione e di sazietà e loro sviluppo nel tempo. PubMed. 2018
Comparison of mothers’ perceptions of hunger cues in 3‑month‑old infants under different feeding methods: studio empirico sulla percezione materna dei segnali di fame e implicazioni di pratiche di allattamento responsivo. BMC Public Health. 2023
SIN – Position statement sulla patologia della mammella e lattazione (2024). Comunicazione ufficiale elaborata in collaborazione con numerose società scientifiche italiane per chiarire controindicazioni e promuovere l’allattamento materno anche in condizioni cliniche complesse.
SIN – Priorità allattamento al seno: creare reti sostenibili (2025). Comunicato stampa di SIN che ribadisce l’impegno per sostenere l’allattamento materno attraverso reti territoriali e supporto alla triade mamma‑papà‑neonato.
SIN – Policy Aziendale per l’Allattamento (PAA), progetto per aumentare il tasso di allattamento esclusivo in ambiente ospedaliero attraverso formazione, linee di indirizzo e protocolli assistenziali. Documento pubblico di SIN che supporta l’attuazione di pratiche evidence‑based.
SIN e SIP – Allattamento: oltre le disuguaglianze (2024). Comunicazione di SIN pubblicata in occasione della Settimana Mondiale dell’Allattamento Materno che sottolinea la promozione e il sostegno all’allattamento per ridurre le barriere sociali e assistenziali
