Artículos científicos
Gripe en el embarazo y en el posparto: respuesta inmunitaria y anticuerpos maternos
La gripe estacional es una infección viral respiratoria aguda, causada principalmente por los virus de la gripe de tipo A y B, que afecta sobre todo en los meses fríos (otoño-invierno) y se transmite fácilmente a través de gotitas respiratorias (tos, estornudos) o contacto con superficies contaminadas.

Gestión clínica de la gripe en el embarazo y en el posparto
La gestión de la gripe y de la fiebre en las mujeres embarazadas y en las madres recientes representa un desafío clínico que requiere una comprensión profunda de los procesos biológicos y farmacológicos involucrados. La biodinámica de los fármacos es central en este contexto, ya que permite evaluar la interacción de un principio activo con el organismo a nivel molecular, celular y sistémico, determinando no solo la eficacia terapéutica sino también el riesgo de exposición del feto y del recién nacido.
Durante la toma de fármacos, su absorción, distribución, metabolismo y excreción condicionan la concentración plasmática materna y, en consecuencia, la cantidad transferida al feto a través de la placenta y al recién nacido a través de la leche materna. Los fármacos administrados por vía oral se someten al metabolismo de primer paso hepático, mientras que los administrados por vía intravenosa entran rápidamente en la circulación, determinando picos de concentración más elevados. La distribución depende de la lipofilia y de la unión a las proteínas plasmáticas; los fármacos lipófilos y poco unidos a las proteínas tienden a pasar más fácilmente a la leche. El metabolismo hepático puede generar metabolitos activos o inactivos, algunos de los cuales pueden influir en el recién nacido si están presentes en la leche. La excreción en la leche depende de la vida media del fármaco, del pH de la leche, del volumen producido y de la frecuencia de las tomas. Recién nacidos prematuros o con insuficiencia hepática o renal metabolizan más lentamente los fármacos, aumentando el riesgo de efectos adversos. El parámetro de la Relative Infant Dose (RID) permite evaluar la seguridad del fármaco, con valores inferiores al 10% de la dosis terapéutica infantil generalmente considerados seguros según las directrices LactMed y la OMS.
Respuesta inmunitaria en el embarazo y protección fetal
El embarazo induce cambios inmunológicos y fisiológicos que modifican la respuesta al síndrome gripal. Se produce un desplazamiento hacia la respuesta humoral Th2 a expensas de la respuesta celular Th1, reduciendo la reactividad inflamatoria para proteger al feto pero aumentando la susceptibilidad a formas graves de infección viral. Los cambios cardiovasculares y respiratorios, como el aumento fisiológico del gasto cardíaco y la reducción del volumen residual funcional de los pulmones, hacen que la mujer embarazada sea más vulnerable a las complicaciones de la fiebre y de la infección.
A pesar de esto, la mujer embarazada es capaz de producir anticuerpos IgG específicos contra la gripe, que atraviesan la placenta a través de los receptores FcRn y proporcionan al feto una protección pasiva en los primeros meses de vida. Estos anticuerpos neutralizan las proteínas virales, impidiendo la entrada del virus en las células epiteliales respiratorias y reduciendo la gravedad de la infección y sus complicaciones.
Inmunidad materna y anticuerpos en la leche después del parto
Después del parto, la madre experimenta un rápido reequilibrio inmunitario y hormonal, con un retorno gradual del equilibrio Th1/Th2 y un aumento de la actividad de los linfocitos citotóxicos y de las células NK, lo que potencia la capacidad de eliminar las células infectadas. La leche materna contiene anticuerpos IgA secretoras, IgG e IgM. Las IgA secretoras son fundamentales para la protección mucosa del recién nacido, formando una capa protectora sobre las mucosas del tracto respiratorio y gastrointestinal, previniendo la adhesión y la replicación viral. Las IgG presentes en la leche, derivadas de la respuesta materna a la gripe o a la vacunación, contribuyen a la protección sistémica del recién nacido, mientras que las IgM indican una respuesta inmunitaria reciente.
La lactancia durante y después de una infección materna permite al recién nacido recibir inmunidad pasiva temporal, reduciendo el riesgo de contraer la infección o de desarrollar formas graves en los primeros meses de vida.
Fiebre materna, vacunación y tratamiento farmacológico
La fiebre materna, aunque no altera significativamente la composición de la leche, puede reducir temporalmente la producción de leche si la madre está deshidratada o debilitada. Por tanto, es fundamental garantizar hidratación y descanso. La vacunación antigripal en el embarazo aumenta la concentración de anticuerpos IgG en la sangre materna y en la leche, protegiendo tanto a la madre como al recién nacido.
El tratamiento farmacológico de la fiebre y de los síntomas gripales debe considerar la biodinámica y la seguridad de los fármacos durante la lactancia. El paracetamol representa el fármaco de primera elección, con una concentración mínima en la leche y RID inferior al 1%, resultando seguro. El ibuprofeno, con vida media corta y baja transferencia a la leche, es también compatible con la lactancia. Fármacos como descongestionantes orales u opioides requieren precaución debido al posible efecto sobre la producción de leche o del riesgo de sedación en el recién nacido, en particular en los metabolizadores ultrarrápidos CYP2D6. Los antivirales específicos para la gripe, como el oseltamivir, son considerados seguros durante la lactancia según las directrices CDC y AAP, y su uso reduce la duración de los síntomas maternos y la carga viral a la que está expuesta al recién nacido.
Recomendaciones clínicas y directrices internacionales
Las recomendaciones clínicas actuales, respaldadas por las directrices más recientes, indican no interrumpir la lactancia en caso de fiebre o gripe, de preferir fármacos con baja transferencia a la leche y de monitorizar recién nacidos frágiles o pretérmino en caso de toma materna de fármacos con potencial sedante o metabolitos activos. La lactancia, incluso durante la infección materna, sigue siendo segura y proporciona al recién nacido anticuerpos protectores que reducen el riesgo de enfermedad. La comprensión de la biodinámica de los fármacos, de la respuesta inmunitaria materna y de la transferencia de los anticuerpos IgG e IgA permite gestionar de forma segura la fiebre y la gripe en la mujer embarazada y en la madre reciente, protegiendo simultáneamente al feto y al recién nacido.
Las principales fuentes científicas y directrices que respaldan estas recomendaciones incluyen el Centers for Disease Control and Prevention (CDC, 2025), que proporciona indicaciones sobre la gestión de la gripe en mujeres lactantes y sobre el uso de antivirales seguros, la American Academy of Pediatrics (AAP, 2025) que recomienda la continuación de la lactancia y el uso de fármacos compatibles con la leche materna, la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2024) para las directrices clínicas sobre la gripe estacional, y la base de datos LactMed de los National Institutes of Health (NIH), que documenta la transferencia de fármacos a la leche y los niveles de exposición seguros para el recién nacido.
Biodinámica de los fármacos y transferencia a la leche materna
La biodinámica de los fármacos es el estudio de los procesos mediante los cuales un principio activo ejerce su acción en el organismo, incluyendo los efectos celulares, tisulares y sistémicos. En la práctica clínica, la biodinámica se integra con la farmacocinética y la farmacodinamia para evaluar eficacia, seguridad y riesgo de transferencia a los recién nacidos durante la lactancia.
Durante la lactancia, la exposición del recién nacido depende no solo de la dosis materna, sino también de parámetros fisiológicos y farmacológicos:
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Absorción
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- El fármaco debe llegar a la circulación materna para ser potencialmente transferido a la leche.
- La vía de administración es fundamental: los fármacos administrados por vía oral pasan a través del metabolismo de primer paso hepático, reduciendo a veces la biodisponibilidad, mientras que los fármacos intravenosos entran directamente en la sangre, aumentando rápidamente la concentración plasmática.
- Algunos fármacos tópicos o inhalatorios tienen una absorción sistémica mínima, reduciendo la cantidad transferida a la leche.
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Distribución
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- Tras la absorción, el fármaco se distribuye entre plasma, tejidos y compartimentos hidrófilos o lipófilos.
- El porcentaje de unión a las proteínas plasmáticas es crucial: los fármacos altamente unidos a las proteínas (ej. warfarina) tienen menos probabilidades de difundirse en la leche, mientras que los fármacos libres o lipófilos pasan más fácilmente.
- La lipofilia del fármaco favorece el paso a las células mamarias y a la leche, que contiene lípidos.
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Metabolismo
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- La mayor parte de los fármacos se metaboliza en el hígado a través de enzimas como el CYP450 o la UDP-glucuronil transferasa.
- Las variaciones genéticas de las enzimas hepáticas (polimorfismos genéticos, edad materna o estado hepático) pueden modificar la concentración del fármaco y de los metabolitos activos.
- Algunos metabolitos pueden ser más activos o más tóxicos que el fármaco original, influyendo en el riesgo para el recién nacido.
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Excreción
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- Los fármacos lipófilos y no ionizados pasan más fácilmente a la leche.
- La vida media plasmática determina cuánto tiempo permanece disponible el fármaco para la transferencia a la leche: los fármacos de vida media corta tienen menor exposición acumulativa.
- La frecuencia de las tomas influye en el total de fármaco ingerido por el recién nacido; un fármaco administrado justo después de una toma reduce la exposición.
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Otros factores que influyen en la transferencia a la leche
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- El pH de la leche ligeramente ácido (≈7,0) puede favorecer el llamado “atrapamiento iónico” de fármacos básicos, aumentando la concentración en la leche respecto al plasma.
- El volumen de leche producido y la frecuencia de las tomas determinan la dosis total de fármaco ingerida por el recién nacido.
- Edad gestacional y madurez metabólica del recién nacido: los recién nacidos pretérmino o con insuficiencia renal/hepática metabolizan los fármacos más lentamente, aumentando el riesgo de acumulación y de efectos adversos.
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Indicadores de seguridad: Relative Infant Dose (RID)
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- La RID representa el porcentaje de la dosis terapéutica infantil asumida a través de la leche.
- Una RID <10% se considera generalmente segura; valores superiores requieren evaluación clínica y monitorización.
- Por ejemplo, el paracetamol y el ibuprofeno tienen una RID <1%, mientras que la codeína en los metabolizadores ultrarrápidos puede tener una RID >10% con riesgos significativos.
Gripe y fiebre durante la lactancia
La gripe en la madre puede causar fiebre, dolores musculares, tos, fatiga y congestión respiratoria. La gestión clínica debe equilibrar el tratamiento de los síntomas maternos con la seguridad del recién nacido.
Efectos de la fiebre en la leche y en el recién nacido
- La fiebre no altera significativamente la composición de la leche. La leche materna mantiene proteínas, anticuerpos y nutrientes esenciales.
- La fiebre alta puede reducir temporalmente la producción de leche si la madre está deshidratada o fatigada; por lo tanto, es aconsejable mantener la hidratación y el descanso.
- El recién nacido se beneficia de anticuerpos específicos antigripales presentes en la leche materna, que pueden reducir la gravedad de la infección si el recién nacido llegara a contraerla.
Directrices
- El CDC, la AAP y la OMS coinciden: la lactancia no debe interrumpirse en caso de gripe materna
- Se recomiendan precauciones higiénicas: lavado de manos frecuente, uso de mascarilla durante las tomas, limpieza y desinfección de superficies y objetos de contacto.
- La vacunación antigripal materna reduce el riesgo de infección en el recién nacido y aumenta la concentración de anticuerpos en la leche.
Fármacos antipiréticos y analgésicos
| Medicina | Mecanismo de acción | Biodinámica | Transferencia a la leche | Seguridad clínica/Efectos en el recién nacido |
|---|---|---|---|---|
| Paracetamol | Analgésico y antipirético, actúa centralmente en el sistema nervioso y en la regulación térmica del hipotálamo. | Absorbido rápidamente por vía oral, metabolizado en el hígado y excretado predominantemente como glucurónido y sulfato. | Concentración en la leche muy baja (RID <1%). | Indicado como fármaco de primera elección para fiebre y dolor durante la lactancia. |
| Ibuprofeno | Inhibidor reversible de las COX-1 e COX-2, reduce la síntesis de prostaglandinas inflamatorias. | Rápida absorción oral, metabolizado a nivel hepático, vida media corta (~2 horas). | RID <1%; compatible con la lactancia. | No significativos en condiciones clínicas normales. |
Medicamentos para usar con precaución
- Descongestionantes (pseudoefedrina, fenilefrina): pueden reducir la producción de leche, actuando sobre el tono adrenérgico y sobre la secreción mediada por prolactina.
- Opioides (codeína, tramadol): los metabolitos activos pueden acumularse en el recién nacido; mayor riesgo en los metabolizadores ultrarrápidos CYP2D6, causando sedación o depresión respiratoria.
- Guías de práctica clínica: evitar el uso crónico o en dosis elevadas; preferir analgésicos seguros como paracetamol e ibuprofeno
Antivirales específicos para la gripe
Oseltamivir
- Mecanismo de acción: inhibidor de la neuraminidasa viral, bloquea la liberación del virus de la gripe de las células infectadas.
- Biodinámica: profármaco transformado en metabolito activo (oseltamivir carboxilato), excretado en cantidad mínima en la leche materna.
- Seguridad: estudios clínicos y guías CDC/AAP indican que su uso no requiere la interrupción de la lactancia.
- Eficacia: reduce la duración de los síntomas maternos y puede reducir la carga viral a la que se expone el recién nacido.
Otros antivirales
- Datos insuficientes para baloxavir o zanamivir; uso reservado a casos seleccionados o ensayos clínicos.
- Elección clínica basada en la relación riesgo-beneficio y seguimiento pediátrico.
Recomendaciones clínicas
- Mantener la lactancia incluso durante fiebre o gripe materna.
- Preferir medicamentos con bajo paso a la leche, vida media corta y bajo riesgo de efectos en el recién nacido.
- Vigilar a recién nacidos frágiles o prematuros, especialmente si la madre toma medicamentos con potencial efecto sedante o metabolitos activos.
- La hidratación y el reposo materno son fundamentales para mantener la producción de leche.
- Consultar bases de datos fiables (LactMed, Medela, guías CDC/AAP) para medicamentos menos comunes o nuevos.
Conclusión
El conocimiento profundo de la biodinámica de los fármacos permite comprender la transferencia de sustancias farmacológicas a la leche y evaluar la seguridad para el recién nacido.
- Antipiréticos comunes como paracetamol e ibuprofeno son fármacos de primera elección y seguros.
- Antivirales como oseltamivir pueden utilizarse sin interrumpir la lactancia.
- Los medicamentos estimulantes u opioides requieren atención y seguimiento.
La lactancia materna sigue siendo segura y recomendada durante fiebre y gripe materna si se siguen las guías, con atención a la elección de los fármacos y a la biodinámica clínica.
CDC 2025 – Influenza (Flu) and Breastfeeding
Documento ufficiale del Centers for Disease Control and Prevention che descrive come l’influenza non sia trasmessa tramite il latte materno e raccomanda di continuare l’allattamento anche in caso di sintomi influenzali, dando indicazioni su prevenzione, vaccinazione e uso di antivirali (es. oseltamivir durante l’allattamento).
American Academy of Pediatrics (AAP) – Recommendations for Prevention and Control of Influenza in Children, 2024–2025
Linee guida AAP che includono sezioni sulla sicurezza dell’allattamento in caso di influenza materna e sull’uso di antivirali compatibili con l’allattamento (oseltamivir preferito).
CDC – Prescription Medication Use in Breastfeeding
Linee guida aggiornate su uso di farmaci durante l’allattamento, con criteri per la valutazione del rischio e l’uso della banca dati LactMed.
CDC – Vaccinations and Breastfeeding Safety
Linee guida sulla vaccinazione antinfluenzale nelle madri che allattano: vaccini inattivati sono considerati sicuri e non richiedono sospensione dell’allattamento.
CDC – Illnesses or Conditions and Breastfeeding
Linee guida generali riguardo varie condizioni materne durante l’allattamento, inclusa influenza: raccomandano continuare l’allattamento con appropriate precauzioni.
OMS – Clinical practice guidelines for influenza
Linee guida dell’Organizzazione Mondiale della Sanità (2024) per la gestione clinica dell’influenza stagionale, inclusi i farmaci antivirali (anche se non specifiche per allattamento, rappresentano lo stato dell’arte per il trattamento influenzale).
AAP – Policy Statement: Breastfeeding and the Use of Human Milk
Posizione ufficiale dell’American Academy of Pediatrics sulla sicurezza dell’allattamento in varie condizioni materne e l’importanza di valutare casi specifici di uso di farmaci.
LactMed Database. Drugs and Lactation Database. National Library of Medicine, NIH & E-Lactancia / InfanRisk Database.
