{"id":11657,"date":"2021-01-29T16:42:17","date_gmt":"2021-01-29T15:42:17","guid":{"rendered":"https:\/\/babywellnessfoundation.org\/?post_type=cura-del-neonato&#038;p=11657"},"modified":"2023-06-05T17:04:03","modified_gmt":"2023-06-05T16:04:03","slug":"capitulo-11-el-llanto-del-bebe","status":"publish","type":"cura-del-neonato","link":"https:\/\/babywellnessfoundation.org\/es\/cura-del-neonato\/capitulo-11-el-llanto-del-bebe\/","title":{"rendered":"Cap\u00ectulo 11 &#8211; El llanto del beb\u00e9"},"content":{"rendered":"<p>En los primeros cinco minutos de vida, el llanto es uno de los signos que se valora para calcular el \u00edndice de Apgar, la puntuaci\u00f3n atribuida a los par\u00e1metros vitales del ni\u00f1o. Si llora, significa que respira bien y que sus reflejos est\u00e1n activos. Los sollozos del beb\u00e9, unidos a sus miradas intensas, sus muecas y sus movimientos, suscitan en la persona que le cuida una ternura instintiva que se transforma en un inevitable sentido de protecci\u00f3n. Como m\u00ednimo, <strong>durante los tres primeros meses,<\/strong> el beb\u00e9 recurre al <strong>llanto como principal forma de comunicaci\u00f3n,<\/strong> para reclamar la atenci\u00f3n de los pap\u00e1s y pedir su asistencia. Llora si tiene hambre, sed, calor o fr\u00edo; si siente alg\u00fan dolor o molestia; si su figura de referencia se aleja de \u00e9l; o si busca contacto f\u00edsico o mimos. Los cachorros de <strong>algunas especies animales<\/strong> tienen la capacidad de <strong>permanecer separados de sus padres<\/strong> en espera de su llegada y no necesitan alimentarse con frecuencia. Como el resto de los primates, <strong>nosotros hemos evolucionado de forma distinta<\/strong>: llevamos con nosotros a nuestros peque\u00f1os y les alimentamos frecuentemente. Por esta raz\u00f3n, el ni\u00f1o llora y llama a la mam\u00e1 y al pap\u00e1 si se le deja solo durante mucho tiempo. Por ello, el llanto suele cesar si un adulto de referencia lo coge en brazos, lo acuna, lo lleva consigo y le dedica atenci\u00f3n. (11)<\/p>\n<blockquote><p><strong>Es necesario darse tiempo para conocerse mutuamente: pueden hacer falta algunas semanas para empezar a sintonizar con el peque\u00f1o y comprender qu\u00e9 nos quiere decir con el llanto.<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Desde los primeros d\u00edas de vida, uno de los principales desaf\u00edos de los pap\u00e1s es, precisamente, tratar de entender este particular tipo de lenguaje, para ser capaces de acoger y satisfacer las demandas del reci\u00e9n nacido. No es una tarea f\u00e1cil, ya que puede generar una sensaci\u00f3n de desconcierto, llevando a la mam\u00e1 y al pap\u00e1 a creer que no son capaces de entender y cuidar a su beb\u00e9. Sin embargo, es necesario <strong>darse tiempo<\/strong> para conocerse mutuamente: pueden hacer falta algunas semanas para empezar a sintonizar con el peque\u00f1o y comprender qu\u00e9 nos quiere decir con el llanto. <strong>Nunca hay que dejarse llevar por la ansiedad<\/strong> e intentar hacerle callar lo antes posible, <strong>\u201ctap\u00e1ndole\u201d<\/strong> la boca con el chupete o con el pecho: as\u00ed, no solo nos arriesgamos a no consolarle, sino que, adem\u00e1s, acabamos por no responder a su necesidad real. Es mejor cogerle en brazos, hacerle entender que estamos con \u00e9l y observarle para intentar averiguar el motivo de su inquietud. <strong>El llanto siempre requiere una res-puesta:<\/strong> ignorarlo para no \u201cmalacostumbrarle\u201d es contraproducente. Es cierto que, a la larga, el peque\u00f1o deja de llorar y aprende a consolarse solo, pero corre el riesgo de convertirse en un ni\u00f1o poco comunicativo y un adulto inseguro.<\/p>\n<p>Sin embargo, <strong>algunas veces, el llanto es inconsolable<\/strong> y no se puede hacer otra cosa que estar ah\u00ed, intentando mantener la calma, para evitar que el ni\u00f1o perciba el nerviosismo de sus pap\u00e1s, se inquiete a su vez y se desencadene un c\u00edrculo vicioso. Si, a pesar de atender a sus necesidades y tomar todas las medidas habituales para calmarle, el ni\u00f1o llora durante mucho tiempo de forma inconsolable o de un modo distinto a como lo hace normalmente, es oportuno consul-tar al pediatra para que investigue las posibles causas de su malestar. Existen diferentes tipos de llanto, dif\u00edcilmente clasificables, puesto que cada ni\u00f1o se comunica de forma distinta, y tambi\u00e9n porque se pueden asociar a m\u00e1s de una causa al mismo tiempo. \u00danicamente quien est\u00e1 con \u00e9l d\u00eda y noche, con el tiempo, sabr\u00e1 reconocer y distinguir las causas.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4794\" src=\"https:\/\/babywellnessfoundation.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/11_pianto-bambino-2.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"666\" srcset=\"https:\/\/babywellnessfoundation.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/11_pianto-bambino-2.jpg 1000w, https:\/\/babywellnessfoundation.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/11_pianto-bambino-2-300x200.jpg 300w, https:\/\/babywellnessfoundation.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/11_pianto-bambino-2-768x511.jpg 768w, https:\/\/babywellnessfoundation.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/11_pianto-bambino-2-100x67.jpg 100w, https:\/\/babywellnessfoundation.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/11_pianto-bambino-2-120x80.jpg 120w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/p>\n<p>No obstante, algunas formas de llanto son muy espec\u00edficas y se distinguen claramente.<\/p>\n<p><strong>TIENE HAMBRE<\/strong>: es el llanto m\u00e1s <strong>f\u00e1cil de reconocer<\/strong>, porque es <strong>soste-nido, fuerte e intenso<\/strong>. Puede empezar gradualmente o de repente, cuan-do generalmente el ni\u00f1o tiene los ojos cerrados, sin l\u00e1grimas, y cierra los pu\u00f1os fuertemente sobre el pecho para despu\u00e9s abrir y cerrar los brazos. El llanto es una se\u00f1al de hambre tard\u00eda que debe satisfacerse lo antes po-sible, para evitar que el estado de excitaci\u00f3n del peque\u00f1o le impida succio-nar correctamente, lo que aumentar\u00eda su desesperaci\u00f3n. Se recomienda <strong>alimentar al beb\u00e9 a demanda,<\/strong> observ\u00e1ndole para comprender cu\u00e1les son las se\u00f1ales inequ\u00edvocas de hambre: la lengua choca con el paladar o los labios se mueven como si estuviera chupando, sacude la cabecita como buscando el pecho y, poco antes del llanto, se lleva las manitas a la boca y empieza a chuparse el dedo o la mu\u00f1eca.<\/p>\n<p><strong>TIENE SUE\u00d1O<\/strong>: empieza como un <strong>lamento.<\/strong> El ni\u00f1o est\u00e1 inquieto, lloriquea y se agita como si no encontrase la posici\u00f3n adecuada. Coger-le en brazos y mecerle dulcemente le suele calmar: sus movimientos se reducen, su ritmo card\u00edaco se ralentiza y acaba conciliando el sue\u00f1o. Sin embargo, una vez puesto en la cuna, no es raro que vuelva a llorar. En este caso, se puede probar el m\u00e9todo <strong>piel con piel<\/strong>, que ha demos-trado que, entre otras cosas, tiene un <strong>efecto analg\u00e9sico<\/strong> muy eficaz para <strong>calmar a los ni\u00f1os<\/strong>, incluso despu\u00e9s de una vacuna o una extrac-ci\u00f3n de sangre. (12) Cada ni\u00f1o tiene sus preferencias: algunos prefieren ser mecidos con un ritmo m\u00e1s en\u00e9rgico, mientras que otros adoran la tranquilidad; unos quieren caricias y a otros les basta el contacto y no les gusta que les manipulen demasiado. Hay que aprender a conocer sus preferencias y adaptarse a ellas. En los primeros meses, muchos be-b\u00e9s se tranquilizan cuando se les envuelve en una faja o un arrullo, si se les mece con un movimiento r\u00edtmico, con la barriguita apoyada en el cuerpo del adulto, y si escuchan una voz familiar que emite sonidos sibilantes como \u201cshhh\u201d. (13) Ciertamente, los ni\u00f1os <strong>son capaces de per-cibir la implicaci\u00f3n emocional<\/strong> del adulto que les cuida. Si les acuna una persona que los mira con expresi\u00f3n neutra, que no habla ni canta, o, peor a\u00fan, lo hace mientras mira la pantalla de un m\u00f3vil, se sienten a disgusto. As\u00ed pues, es importante que el adulto cansado o nervioso <strong>pida ayu-da<\/strong> a otra persona para cuidar del peque\u00f1o mientras descansa, para volver a ocuparse de \u00e9l con <strong>fuerzas y entusiasmo<\/strong> renovados. (14)<\/p>\n<p><strong>LE DUELE ALGO<\/strong>: el llanto por <strong>dolor agudo<\/strong>, como en el caso de una contusi\u00f3n o una reacci\u00f3n a una vacuna, es <strong>fuerte y repentino; despu\u00e9s, es menos intenso; y finalmente, pasa.<\/strong> En este caso, basta con coger al beb\u00e9 en brazos, mimarle y consolarle con palabras dulces y voz calmada. En cambio, en caso de <strong>c\u00f3licos,<\/strong> el llanto a veces es inconsolable: se pre-senta <strong>repentinamente,<\/strong> el ni\u00f1o se pone rojo y encoge las piernas. Suele ocurrir por la tarde o por la noche, con regularidad, entre el inicio del pri-mer mes y el final del tercero. No hay mucho que los pap\u00e1s puedan hacer, aparte de buscar inspiraci\u00f3n en los consejos contenidos en el cap\u00edtulo dedicado al sue\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>EST\u00c1 NERVIOSO<\/strong>: es <strong>similar al llanto por sue\u00f1o<\/strong>, pero al ni\u00f1o le cues-ta dormirse. Est\u00e1 especialmente tenso, inquieto y perturbado, y <strong>llora de forma intermitente<\/strong>. Podr\u00eda tener calor o fr\u00edo, irritaci\u00f3n o, simplemente, sentirse mal porque el pa\u00f1al est\u00e1 sucio. Despu\u00e9s de excluir todas estas ra-zones, la \u00fanica soluci\u00f3n es dejar que se desahogue, permaneciendo a su lado y haci\u00e9ndole notar nuestra presencia tranquilizadora.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":11012,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"titolo-articolo-cura-neonato":[730],"class_list":["post-11657","cura-del-neonato","type-cura-del-neonato","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","titolo-articolo-cura-neonato-cuidados-y-atencion-amorosa"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v25.8 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cap\u00ectulo 11 - El llanto del beb\u00e9 - Baby Wellness Foundation<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/babywellnessfoundation.org\/es\/cura-del-neonato\/capitulo-11-el-llanto-del-bebe\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cap\u00ectulo 11 - El llanto del beb\u00e9 - Baby Wellness Foundation\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En los primeros cinco minutos de vida, el llanto es uno de los signos que se valora para calcular el \u00edndice de Apgar, la puntuaci\u00f3n atribuida a los par\u00e1metros vitales del ni\u00f1o. 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